El Virus

Por Marcelo Fredz,
Publicista

“Siento haber vivido sin diferencias entre yo y la naturaleza” (Francisco Varela). Hermosas palabras. Quizás podría resumir lo que todos desearíamos casi al momento de nuestra muerte. Evitar que por nuestra culpa se hubiese intervenido en forma indiscriminada, se contaminara y no hubiese un cuidado con lo que nos rodea.
Las aves imaginan el humedal
y el humedal imagina las aves
Una abeja imagina una flor
y una flor imagina una abeja
Todo está relacionado, necesitamos lo que convive con nosotros y ellos necesitan que nosotros cuidemos sus espacios. En consecuencia, tenemos un compromiso con nosotros mismos, con nuestros hijos, nuestra descendencia, qué mundo le vamos a dejar, y cuando digo mundo es nuestro mundo más cercano, ese de nuestro barrio, nuestra ciudad.

Voy a citar un parlamento de la película Matrix: Nick le dice lo siguiente a Morpheo, “Cuando traté de clasificar su especie, me di cuenta que ustedes no son realmente mamíferos, todos los mamíferos en este planeta desarrollan instintivamente un equilibrio con el ambiente que los rodea, pero ustedes los humanos no; llegan a una zona y se multiplican hasta consumir todos los recursos naturales. La única manera en la que pueden sobrevivir, es esparciéndose a otra área. Hay otro organismo en este planeta que sigue el mismo patrón… ¿sabe cuál es? El virus”.
En el cáncer hay células que de pronto lo que hacen es interrumpir bruscamente la comunicación con el organismo. Empiezan a hacer oídos sordos, violan todas las leyes de una región consensuada establecida en el cuerpo y empiezan a hacer lo que les parece. Lo que sucede en el cáncer es lo mismo que lo que hacemos en la Tierra; extirpamos precisamente el sustrato que nos permite existir, pero como somos sicóticos no nos damos cuenta. La célula cancerosa es una célula sicótica. Sicótica en el sentido de que es incapaz de entablar una comunicación.

Cuando Enap busca triquiñuelas legales y quiere someter a estudio una nueva termoeléctrica de 600 MW, sabiendo que mediante Decreto Supremo, la Contraloría General de la República realizó la toma de razón frente a la declaración de zona saturada por material particulado fino respirable MP2,5, como concentración anual, y latente como concentración diaria, para las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví, así como también zona latente por material particulado MP10 para los tres territorios. Es porque se rompe esa comunicación, se bloquea la colaboración y entra en juego la competencia, que no es otra cosa que la negación del otro, y esa colaboración queda relegada y marginada a un recuerdo, a un esperanzador recuerdo.

Cuando tenemos esas células dentro de nuestra bella ciudad, debemos luchar para extirparlas o convertirlas en benignas para volver a entablar una conversación fluida.

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