El caso PUB YAZOO: Entrevista a Mónica Gómez y Rubén Meneses

$11.500.000 aproximados, por concepto de daño moral, debió pagar la Municipalidad de Concón a representante legal del Pub Yazoo.

Durante los últimos años nuestro medio ha publicado, periódicamente en el tiempo, las diversas alternativas de un caso que llama poderosamente la atención por las implicancias que tiene, dado que nace de un conflicto protagonizado por quienes tienen la jefatura en la Dirección de Obras de Concón. Su resolución y conclusiones finales deben ser también tomadas como un documento didáctico para quienes están en procesos similares o han tenido tropiezos como los sufridos por el Pub Yazoo.

El pasado mes de agosto, la Municipalidad de Concón tuvo que pagar a Mónica Gómez Hurtado, representante legal del Pub Yazoo, el monto de aproximadamente $11.500.000, por concepto de daño moral, consecuencia de una demanda que la señora Gómez interpuso contra ésta Municipalidad. La mencionada demanda se introdujo por tres conceptos muy definidos, por lucro cesante, daño emergente y daño moral.

En diciembre de 2014, Mónica Gómez Hurtado, ingresó una demanda contra la Municipalidad de Concón y luego de un extenso y agotador proceso, el 31 de enero de 2017, el Primer Juzgado Civil de Viña del Mar sentenció a su favor y ordenó pagar a la Municipalidad la suma de $11.500.000 por concepto de daño moral, daño que fue establecido por una profesional, quien determinó stress post traumático, consecuencia del hostigamiento, ilegalidades y abuso de poder por parte del Director de Obras, arquitecto Julio Leigh Zapata.

La lucha iniciada por la señora Mónica y su pareja Rubén Meneses, aparentemente había concluido, cuando el Primer Juzgado Civil había declarado y sentenciado la responsabilidad de la Municipalidad de Concón en la ilegalidades cometidas por el Director de Obras Julio Leigh Zapata, para iniciar su proyecto comercial, pero en febrero de 2017 la Municipalidad de Concón ingresa a la Corte de Apelaciones de Valparaíso un recurso para invalidar la sentencia antes ordenada por el Juzgado de Viña del Mar, con la intención de desestimar la demanda ya resuelta por el primer Juzgado Civil de Viña del Mar. Con fecha 30 de junio del mismo año, la Corte de Apelaciones rechazó la apelación y ordenó nuevamente pagar a la demandante.

Luego, la Municipalidad ingresa a la Corte Suprema un nuevo recurso para solicitar, nuevamente, la nulidad de la sentencia del Primer Juzgado Civil de Viña del Mar y de la Corte de Apelaciones. Con fecha 2 de abril de 2018, la Corte Suprema rechazó el recurso presentado por la Municipalidad y sentenció favorablemente a la demandante, manteniendo el fallo ya entregado en primera instancia:

1.- Que el permiso municipal de modificación de obra menor cuya entrega fue dilatado arbitrariamente por el Director de Obras.
2.- Se rechaza de falta de legitimación activa, pues era la actora quien debía asumir los costos del cambio de destino de la propiedad y sólo la demandante sufriría todas las consecuencias de algún retraso en el otorgamiento de los permisos.
3.- La SEREMI determinó que el procedimiento efectuado por la Dirección de Obras Municipales de Concón, en la tramitación del proyecto identificado con el ingreso 364/2011, fue ilegal, en relación a la denegación del permiso.
4.- Se incumplió lo dispuesto en el artículo 1.4.9. de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, el cual establece que las observaciones deben ser puestas por escrito en conocimiento del interesado, en un solo acto y en los plazos establecidos en la ley.
5.- El Director de Obras Municipales excedió sus competencias, en la materia referida a la dotación de estacionamiento, exigiendo a la actora el cumplimiento de un requisito no previsto en el referido instrumento de Planificación Territorial.
6.- Se exigió ilegalmente el requisito de graficación del mobiliario de utilización del recinto del proyecto.
7.- Se estableció que la parte demandada (Municipalidad) incurrió en dilaciones injustificadas respecto del ingreso DOM N° 364/2011, Solicitud de Modificación de Obra Menor, infringiendo normas urbanísticas, incurriendo en una falta de servicio que causó daños a la contribuyente, según da cuenta el Informe Psicológico emitido por la psicóloga Nathalie Isla Alonso, el cual cabe considerarlo como una presunción que constituye plena prueba en cuanto a que, por las infracciones y dilaciones en que la demandada incurrió respecto al permiso solicitado, la paciente fue diagnosticada con Trastorno de Estrés Post Traumático.
8.- Está acreditada la larga tramitación de todo el procedimiento en cuestión, todo lo cual constituye falta de servicio, al dilatar de manera indebida la solicitud de los permisos presentados, sin que pueda obviarse que la señalada solicitud de cambio de destino y ampliación, fue ingresada ante el organismo pertinente por la demandada, con fecha 23 de agosto de 2011 y que luego de innumerables cuestionamientos, recién con fecha 18 de febrero de 2013, le fue otorgado el Certificado de Recepción Definitiva Total de Edificación, esto es, casi dieciocho meses después del ingreso de la solicitud y que la patente comercial definitiva para restaurante de turismo, Categoría 1, se concedió por Decreto Alcaldicio N° 2356 de fecha 31 de mayo de 2013, completando así, toda la tramitación del proyecto, más de veintiún meses, hecho que reafirma la existencia del daño, fundándose en el informe sicológico y prueba testimonial.
9.- Se debe resolver la responsabilidad de la demandada, disposiciones que fueron expresamente aplicadas por los sentenciadores al establecer la falta de servicio en la que incurrió la Municipalidad de Concón.
10.- Por otro lado, se debe ser enfático en señalar que el daño cuya indemnización se ordena, se relaciona con el daño moral que sufrió la contribuyente al enfrentarse a una tramitación arbitraria de su permiso de modificación de obra menor, pues aquello impidió por más de un año y medio llevar a cabo su proyecto comercial.
11.- Se rechazan los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos por la Municipalidad de Concón.

Hace algunos días nos reunimos con la señora Mónica Gómez y con don Rubén Meneses, para tener su opinión una vez concluido toda esta larga historia de terror. Este es el diálogo que sostuvimos con ellos.

LVdC – ¿Se siente usted conforme con el resultado final de la demanda?
Mónica Gómez: En el aspecto moral, tremendamente conforme y contenta. Sin embargo, en lo referente al aspecto económico, no tanto, pues la demanda de indemnización por lucro cesante y daño emergente no prosperó, por motivos técnicos y humanos. Estaban dadas las condiciones para obtener un mejor resultado económico, pues las ilegalidades y las malas intenciones evidentes fueron corroboradas por organismos y tribunales competentes.
Es importante destacar el resultado de esta demanda en lo económico, pero aún más, es refrendar lo que siempre junto a Rubén estuvimos diciendo a quien nos quisiera escuchar: la Municipalidad y sus funcionarios están para facilitar los procedimientos a los vecinos, y agilizarlos. Por el contrario, el Director de Obras dificultó todo y mediante engaños e ilegalidades, siempre nos quiso perjudicar. Desconocemos si las grandes inmobiliarias han tenido las dificultades que nosotros y otros vecinos.

LVdC – ¿Creen que esta situación se hubiese podido evitar?
Rubén Meneses: Absolutamente, esto comienza en el año 2011 y concluye el 2018. Si las autoridades de la época, es decir, el Alcalde Jorge Valdovinos y el actual Alcalde Oscar Sumonte, hubiesen escuchado nuestros cuestionamientos del accionar del Director de Obras Julio Leigh, como asimismo lo que indicaban los organismos como el Minvu y la Contraloría, obviamente se hubiera evitado por un lado el daño exprofeso del Director de Obras hacia un particular y el pago que nos tuvo que hacer el Municipio, debido al accionar consciente de un funcionario que hace lo que quiere, que comete ilegalidades en forma consiente y reiteradas, sin tener sanciones drásticas y ejemplares, como la destitución.

LVdC – ¿Se dice que los alcaldes no pueden destituir a los Directores de Obras?
Rubén Meneses: Eso es absolutamente falso. Siempre el Alcalde Sumonte ha dicho que no puede destituir al Director de Obras. Todo lo contrario, el alcalde es el único que puede destituir al Director de Obras. Es el Municipio quien contrata al Director de Obras, el Municipio quien paga su sueldo y éste funcionario se rige por el Estatuto de Funcionarios Municipales. El jefe administrativo del Director de Obras es el Alcalde y en lo técnico tiene una dependencia con el Minvu. Existen ejemplos de destitución realizados por alcaldes a sus Directores de Obras, como es el caso de Castro, Panguipulli, Zapallar y recientemente Machalí (caso Caval), entre otros. En definitiva, que el alcalde diga que no tiene atribuciones o facultades para destituir a un Director de Obras, es falso.

LVdC – ¿Supimos que ustedes hicieron un ingreso a través de la OIRS (ex Oficina de Partes) a los Concejales, para informar de las dificultades e ilegalidades que ocurren en la Dirección de Obras. Qué resultado trajo esa iniciativa?
Mónica Gómez: Ninguna, esperábamos una mejor acogida a nuestra solicitud, sabiendo que las funciones de los Concejales son normar, resolver y fiscalizar, y que dentro de sus atribuciones está la de fiscalizar las unidades y servicios municipales. No hubo Concejal que se comunicara con nosotros para interiorizarse o informarse de la problemática que estábamos denunciando. No sabemos qué puedan pensar ahora del resultado de la demanda y del proceder del Director de Obras. Aún más, dentro del Concejo existe una organización, donde cada uno de ellos se hace cargo de las diferentes unidades y servicios municipales. En el caso de Obras es el Concejal Moya, y desconozco si él está al tanto de la problemática de la Dirección Obras.

LVdC – ¿Creen que después del resultado de esta demanda, se pueda generar algún cambio en la Dirección de Obras, como por ejemplo el que se concreten sanciones drásticas a los responsables?
Mónica Gómez: Sinceramente ninguno. Nosotros nos hemos informado que el Alcalde debe replicar en contra de un funcionario que ha generado un daño patrimonial económico al Municipio y por ende a la comuna, y exigir la devolución total de los dineros involucrados en la demanda.
¡Ahhh! y le digo otra cosa, es tan importante el resultado de la demanda que está generando precedente en otros particulares para iniciar demandas en contra de otras municipalidades, es lo que nos ha informado nuestro abogado.
Algunos amigos insisten en que olvidemos los hechos, lo cual no es fácil cuando te hacen daño a ti y a tu familia, cuando el funcionario público es capaz de declarar en la Contraloría Regional que yo obtuve los permisos y patente por mi astucia y que logré engañar al Seremi, al Contralor Regional y al Alcalde. Quedó absolutamente claro que los permisos y patente, después de 21 meses de injusticias, se obtuvieron porque cumplimos con la ley y la normativa vigente, no por otro motivo.
Rubén Meneses: Me gustaría agregar algo… como mensaje a todos aquellos que han sufrido cosas similares o a quienes desean emprender con un negocio en esta hermosa comuna, ofrezco desinteresadamente mis conocimientos, capacidad y experiencia que servirá de guía y orientación, con el fin de conseguir de forma correcta y legal los permisos, no perdiendo el tiempo con acciones que finalmente se traducirán en pérdidas económicas y desesperanza.

Esperamos que los desagradables hechos sufridos por estos emprendedores y contribuyentes de nuestra comuna sirvan para corregir, en forma terminal y definitiva, la repetición de procesos similares.
En una comuna que se declara “Turistica”, es elemental contar dentro de las direcciones relacionadas con el fortalecimiento de esta calificación, con una Dirección de Obras (DOM) que actué, en todos los casos, alineada con los intereses de la comuna y de sus contribuyentes y siempre dentro de las normas y leyes correspondientes.
Finalmente nos hacemos eco de las palabras de la señora Mónica: “La Municipalidad y sus funcionarios están para facilitar los procedimientos a los vecinos, y agilizarlos”.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *